Las mil caras del homo ludens... Ellas han jalonado de sueños, inquietudes, imaginaciones, y a veces de perversiones, la oficialidad del poder, del sistema, de lo social. La fiesta ha sido y es el patrimonio exclusivo del ser humano, racional y pasional a partes iguales, por eso la fiesta ha sido y es evasión, escape, memoria. Como patrimonio del quehacer colectivo, el marco lúdico y festivo nos permite rastrear las huellas de nuestro pasado no siempre en su versión oficial porque, indudablemente, bajo el ropaje reglado e institucionalizado, late la espontaneidad de la subversión. Nos...