Chile indócil

Un fantasma recorre las páginas de este admirable libro: el de una crónica de Edwards Bello en la que relata que el fundador de una de las familias tradicionales de Chile vino como vigía en una de las tres carabelas de Colón. Agrega el cronista que cuando desde la cofa divisó la costa de Zapallar, en vez de gritar «¡tierra, tierra!» gritó «¡Loteo! ¡Loteo!». Si el rigor del ensayista político no se lo impidiera, quizás Max Colodro bien podría usar esta cita como epígrafe de este análisis político-histórico, un coherente y profundo esfuerzo de interpretación de nuestra...
