El habla nuestra de cada día

No hay espejo que mejor refleje la imagen de una persona que su habla. Es esta, por tanto, su carta de presentación. Con este libro, se pretende no solo que el lector considere los buenos y malos usos de nuestro idioma (principio de corrección), sino también que reflexione, por ejemplo, sobre aquellos aspectos que hacen que sus mensajes resulten más provechosos (principio de eficacia). Para este último fin, destinamos algunas columnas a las estraegias argumentativas, a las de cortesía, así como a las empleadas en los lenguajes especiales (político, publicitario o jurídico). Tampoco...
