Si digo muerte, digo vida

Perder un hijo es uno de los dolores más grandes que puede vivir un ser humano, y en este libro Paula Assler comparte esta experiencia, la que estuvo precedida por una terapia de años en la que trabajó este y otros duelos previos, que también narra en este libro. Esa terapia y la reconciliación con sus antiguos dolores la preparó, según sus propias palabras, para poder vivir la perdida de sus dos hijas en un trágico accidente. Paula nos habla de su proceso y su testimonio nos interpela. ¿Podemos prepararnos para una tragedia radical? Un libro esperanzador, con un mensaje que llega al ...


























































